domingo, 16 de mayo de 2010

Praga


A unos 300 kilómetros de Viena, 400 de Berlín, 1.000 de París y 2.300 de Madrid se halla Praga, una ciudad que conserva un notable sabor artístico e histórico.


La urbe tiene algo más de un millón de habitantes y es la capital de la república Checa. El núcleo principal de la ciudad de Praga está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992.

En arranque vital de la ciudad está en el año 870, cuando se fundó el Castillo de Praga. En el siglo X se creó otro en la margen opuesta del río Moldava: el castillo de Vysehrad.

Su calidad histórica y monumental sirvió para que en el año 2000, la ciudad fuera incluida entre las capitales europeas de la cultura.

La iglesia de nuestra señora del Týn se encuentra en la plaza mayor de la antigua ciudad de Praga. Es de inspiración gótica, pero tiene un interior baroco, y sus campanas miden más de 80 metros de alto. Fue construida en el sitio de otro lugar de culto, al sigo XII.
La consagraron en el año 1385, durante una ceremonia tumultuosa, durante la cual también fueron matados y sacrificados unos cuantos heréticos.


Es el símbolo de Praga, con el Puente Carlos. Los jesuitas la han convertido y le han agregado las campanas y una estatua de la virgen maría enorme.
La vista sobre la iglesia se tiene que hacer desde otro edificio alto si es posible, porque su fachada está escondida por los edificios de la plaza mayor. Las dos torres asimétricas, representan la dualidad entre el lado femenino y el lado masculino del universo.

 El río Vltava –Moldava- divide y organiza en dos partes a la ciudad. Avanza en meandros, suavemente, antes de desembocar en el Elba.

En sus casi 30 kilómetros de recorrido por la ciudad está cruzado por 18 puentes y forma diversas islas. Su anchura máxima es de unos 330 metros.

Desde el siglo XVIII Praga compone cuatro barrios de acusada personalidad: A un lado del río está la zona del castillo de Praga y Hradcany junto con Malá Strana; al otro se alzan la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva.

Esta ciudad no sólo tiene un indudable atractivo artístico que la hace merecedora de varios de días de estancia, sino que también está en un territorio tan hermoso como lo es la región de Bohemia, con notables castillos y poblados llenos de encanto.

El Reloj Astronómico de Praga es un reloj astronómico medieval que se encuentra en la pared sur del ayuntamiento de la Ciudad Vieja de Praga, y es una popular atracción turística. Es uno de los numerosos relojes astronómicos que se construyeron en los siglos XIV y XV.


Según la leyenda escrita por Alois Jirásek el mecanismo del reloj astronómico fue construido por el maestro Hanuš (cuyo verdadero nombre era Jan Růže) y por su ayudante Jakub Čech en 1490. Los ediles cegaron al maestro Hanus para que no pudiera construirse una copia del reloj. Čech vengó a su maestro introduciendo una mano en el mecanismo, atascándolo e inutilizándolo, a costa de quedar a su vez manco.


La parte más antigua del Reloj es el mecanismo del cuadrante astronómico que data de 1410, cuando fue construido por el relojero Nicolás de Kadan y por Jan Šindel profesor de matemáticas y astronomía de la Universidad Carolina de Praga.


Sucesivamente, alrededor de 1490, fueron añadidos el calendario y las esculturas góticas que decoran la fachada. En el siglo XVII se añadieron las estatuas móviles de los laterales del cuadrante astronómico. Las estatuas en madera de los apóstoles fueron añadidas durante la reparación de 1865-1866.


El Reloj sufrió fuertes daños los días 7 y 8 de mayo de 1945, horas antes de la capitulación alemana en Praga, que fue forzada por el avance del Ejército Rojo. Los soldados alemanes dirigieron sus ataques de vehículos blindados y de antiaéreos a la Vieja Ciudad de Praga en un esfuerzo por silenciar la iniciativa provocadora de la radio por parte de la resistencia checa iniciada el 5 de mayo. El ayuntamiento y los edificios cercanos fueron incendiados junto a las esculturas de madera del Reloj y la esfera del calendario de Josef Mánes. Se reparó la maquinaria, y los Apóstoles de madera fueron restaurados por Vojtěch Sucharda un famoso constructor de marionetas. El reloj volvió a funcionar a partir de 1948. 



RECUERDOS DE ESTE VIAJE


Llegar a la estación de tren, salir del metro y ver la ciudad, el albergue, el río, la ciudad de noche, asombrarse en cada esquina de los preciosos edificios, el tour por la ciudad, el cansancio tras subir al castillo, los dulces típicos, el mercadillo en la plaza, el reloj...


Estatua a Franz Kafka

Puente de Carlos

El castillo de Praga






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