miércoles, 27 de octubre de 2010

Sintra (Portugal)

Sintra, durante mucho tiempo residencia de los monarcas de Portugal, es una magnífica ciudad de maravillosas e históricas mansiones, todas con el telón de fondo de las frondosas colinas. Los numerosos castillos de Sintra incluyen el Palácio Nacional de Sintra (un importante residencia de la realeza portuguesa hasta principios del siglo XX), el elevado y de cuento Palácio da Pena, Quinta de Regaleira (que incorpora varios estilos arquitectónicos y unos preciosos jardines alrededor), el Castelo dos Mouros (castillo moro), y el Palácio de Monserrate.

El Palacio de la Pena (que quiere decir de la peña) fue elegida como una de las Siete Maravillas de Portugal. Construido en 1836 por orden del príncipe Fernando II de Portugal, con estilos que van desde el neogótico, el neomanuelino, el neoislámico, el neorenacensita a la arquitectura colonial, representa un palacio de cuento. Se divide en cuatro áreas: Las murallas exteriores, el convento, el patio de los arcos y la zona palaciega. Merece la pena subir hasta arriba para disfrutar del paisaje.

La Quinta de la Regualeira o do Monteiro dos Milhoes está ubicado en el centro histórico de Sintra, es Patrimonio Mundial de la UNESCO. Sus lagos, grutas y jardines se relacionan históricamente con la alquimia, la masonería, los templarios y la rosacruz, llenando el ambiente de un halo de misterio y magia que atrae al visitante. Como en los anteriores, es fácil distinguir diversos estilos arquitectónicos que van desde el románico al manuelino.

El Palacio Nacional de Sintra está en el municipio de São Martinho, el conocido como Palacio de la Villa se remonta al siglo XVI y mezcla varios estilos arquitectónicos (medieval, gótico, renacentista y romántico) en sus patios, escaleras, corredores y galerías. Actualmente pertenece al Estado y se puede disfrutar de exposiciones culturales en su interior. El aspecto característico de este palacio es fácilmente identificado por los turistas. Se trata de dos grandes chimeneas cónicas gemelas. El alzado principal está organizado en tres cuerpos, siendo el central más elevado y cuadrado relativamente a los extremos.

Aún existe en el piso bajo una arquería con arcos quebrados, coronados por cinco ventanas. Las otras fachadas del edificio presentan una compleja articulación de cuerpos salientes y entrantes, destacándose el volumen cúbico de la Sala dos Brasões.

En lo alto de las montañas que rodean Sintra se encuentra el Castelo Dos Mouros. Construido por los árabes durante la invasión de la península Ibérica en el siglo VIII, esta fortificación destaca por sus impresionantes murallas y torres, prácticamente en ruinas, pero cuyas increíbles vistas desde el macizo rocoso no defraudan.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Florencia (Italia)



La capital de la Región de la Toscana, tiene casi medio millón de habitantes, y se extiende en las orillas del Arno, entre los Mares Adriático y Tirreno, casi en el centro de la península italiana. Es una ciudad con larga tradición de industria y artesanía, comercio y cultura, arte y ciencia.

El area del Chianti, entre Florencia y Siena, tiene algunos de los campos más hermosos de Italia y un área famosa por la producción de vino.

El arte italiano ha engendrado un gran interés mundial, por su consistente producción monumental y sus obras espectaculares. Además, ha sido siempre estrictamente vinculado a las corrientes intelectuales y/o religiosas de cada época, manteniendo el pasado como recurso e inspiración. Florencia es llamada la capital del arte: según las estadísticas hecha por la UNESCO, el 60% de las obras más importantes del mundo están en Italia, y aproximadamente la mitad están en Florencia.

Desde el siglo 13 hasta el 16 parecían infinitos los recursos creativos de obras maestras y genios italianos que llegaban de Florencia. Michelangelo nació aquí. Boccaccio escribió su 'Decamerone' en Florencia. El Renacimiento italiano, el periodo cultural más rico de la Europa, empezó en Florencia cuando el artista Brunelleschi terminó el Duomo, con su formidable cúpula.

Durante el Renacimiento italiano, Florencia adquirió sus palacios y sus plazas renacentistas, que la han transformada en un museo viviente.

Muchas plazas, como Piazza della Signoria, exhiben fuentes y estatuas famosas. Florencia tiene también interiores de una belleza incomparable. Sus iglesias, gallerias y museos reprentan un tesoro inagotable, captando el espíritu del Renacimiento, más que en cualquier otra ciudad del país. El museo más famoso de Florencia es el Uffizi, donde se pueden encontrar las obras maestras de Botticelli, Leonardo da Vinci, Michelangelo, Tiziano y Rubens. Otros magníficos museos de arte hay en Palacio Pitti, Galleria dell'Accademia y Palazzo Vecchio. Florencia es también el sitio donde hay unas de las más bellas iglesias de Italia, entre estas el famoso Duomo de Florencia, San Lorenzo, Santa Maria Novella y Santa Croce.

El Palazzo Vecchio (el palacio viejo) es el más importante edificio civil en la ciudad de Florencia.

La construcción, planeada por Arnolfo di Cambio, empezó en 1299. Inicialmente fue la sede de los Priores del Arte y de la Signoria. Fue temporalmente casa de la familia Granducale debajo de Cosimo I de' Medici antes su transferencia a Palazzo Pitti. Fue en este período (1550-65) que Vasari lo transformó, decoró suntuosamente los interiores reconstruidos así que pudiera devenir la sede del gobierno y la residencia oficial de la familia dominante. El palacio entero es un museo, especialmente los "cuartos monumentales". Merece ver "el Salone dei Cinquecento, el estudio de Francesco I de' Medici, el cuarto de los elementos y el Pasillo de los lirios. La Loggia dei Lanzi, mira por alto la grande Plaza de la Signoria en frente del palacio; hay varias estatuas importantes, incluido el "Perseo" del Cellini y el "Rapto de las Sabinas" por Giambologna.

Florencia atrae muchos viajadores que llegan a Italia de todo el mundo. La ciudad es un centro activo de arte y cultura, y organiza exhibiciones periódicas y festivales de arte. Por ejemplo, en verano, música, cine, danza y teatro invaden las calles y las plazas. La mezcla de arte y cultura que hay en Florencia permite que haya siempre algo nuevo que ver, hacer, experimentar, la ciudad ofrece oportunidades inagotables en contacto con el arte, la arquitectura, la literatura y las obras culturales de Italia.

RECUERDOS

El tren, las calles llenas de estatuas, las colas para visitar los monumentos, la suerte de que fuera el “día de puertas abiertas” y entráramos gratis, el "David"…

viernes, 8 de octubre de 2010

"Avanzando" de Tomás Taure


Caminante son tus huellas
El camino nada más;
caminante no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino
sino estelas sobre el mar.

Antonio Machado.

martes, 5 de octubre de 2010

Zaanse Schans (Holanda) la tierra de los molinos




Esta aldea lleva siglos situada a orillas del río Zaan. Esta importante vía fluvial de la provincia de Holanda del Norte, se originó como un desagüe natural que rodea a la zona pantanosa de la turba.

Se cree que "Zaanstreek industrial", con sus numerosos molinos de viento es la zona industrial más antigua en Europa.

Con su tradicional pintura verde, las casas, los almacenes y los molinos de viento de Zaanse Schans causan la sensación de haber retroce
dido en el tiempo, a los siglos XVII y XVIII. En este lugar en 1574 Diederik van Sonoy, un gobernador al servicio de Guillermo de Orange, con la ayuda de la población local, levantó trincheras para detener el avance del ejército español.

El aumento del comercio y la industria en Amsterdam a finales del siglo XVI creó la necesidad de que el desarrollo industrial de los molinos de viento se ubicase aquí. Con el transcurso de los siglos más de mil de estos florecieron a lo largo del río Zaan abasteciendo a las fábricas y los alrededores.

Los molinos de viento fueron utilizados para serrar la madera, pelar y trillar grano, y la producción de, entre otras cosas, aceite de semillas y frutos secos, pinturas, tabaco y mostaza.

La aplicación del cigüeñal revoluciono el desarrollo industrial de los molinos de viento en los Países Bajos. Cornelis Corneliszoon de Uitgeest, un inventor de comienzos de la Edad de Oro aplicó el principio por primera vez en 1594 en un molino de viento de madera aserrado.

Este proceso fue tan exitoso que a partir de entonces serrar troncos de madera a mano se convirtió en una cosa del pasado y los molinos de viento ayudaron a cambiar Holanda geográfica y culturalmente.

Dado la cercanía con la ciudad de Amsterdam (unos 15 minutos) es una de las excursiones más interesantes que se puede hacer desde la capital.

Una visita a un molino de viento de trabajo industrial es, sin duda, una experiencia única. De noviembre a febrero la mayoría de los molinos de viento de Zaanse Schans están abiertos, pero sólo el fin de semana.

LOS MEJORES RECUERDOS:
El increíble paisaje, el ferry que nos llevó al pueblo, la tienda de degustación de quesos, los tulipanes, los molinos-museo, las bicis...