miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cluny (Francia)

La localidad de Cluny, situada en el departamento de Saona y Loira, en la región de Borgoña, en el centro-este de Francia, creció alrededor de la antigua abadía.


En el año 911 el rey Guillermo de Aquitania cede unos terrenos en Borgoña al monje Bernon para fundar un monasterio. De esta forma comienza la andadura de una de las organizaciones más decisivas en la historia de Occidente: la Orden benedictina de Cluny.

Desde es primer momento fundacional la Orden de Cluny alcanza una absoluta independencia respecto de cualquier poder laico o eclesiástico.
Esta independencia temporal de la orden se debe a que el abad Bernon de Baume exigió el derecho de ser sólo tributario del Papado y responder de sus actos únicamente ante el Papa Sergio III, lo que le permitió una gran cantidad de privilegios y de donaciones, saltándose la autoridad de señores laicos y obispos. Con tamaña libertad de acción, la abadía se involucró en decisiones de ámbito social, político, económico e incluso militar en los distintos reinos europeos.

El otro factor que permitió el engrandecimiento de la Orden de Cluny fue el acierto de crear una estructura orgánica centralizadora, frente a la habitual dispersión y disgregación que los monasterios benedictinos habían tenido hasta entonces. Esto sólo fue posible gracias a la "inmunidad" internacional frente a reyes y nobles que la dependencia papal le había conferido.
El siglo XI fue el de máximo esplendor para la Orden, y en ello intervino la extrema longevidad y estabilidad de los mandatos de dos abades que abarcaron todo el siglo XI. Nos referimos al abad Odilón (994-1049) y a Hugo el Grande (1049-1109).

En este lapso de máximo desarrollo, la abadía de Cluny llegó a contar entre 400 y 700 monjes, y extendía su absoluto poder sobre 850 casas en Francia, 109 en Alemania, 52 en Italia, 43 en Gran Bretaña y 23 en la Península Ibérica, agrupando a más de 10.000 monjes, sin contar su innumerable personal subalterno.
El monasterio de Cluny se diferenciaba en tres aspectos del resto de las casas de la Orden Benedictina y sus confederadas: en su estructura organizativa, en la prohibición de poner en alquiler tierras para su uso en el sistema feudal, y en su ejecución de la liturgia como principal forma de trabajo. Mientras la mayoría de los monasterios benedictinos permanecían autónomos y asociados entre ellos sólo de manera informal, Cluny creó una extensa orden federada en la que los administradores de las casas subsidiarias estaban subordinados al abad de Cluny y respondían ante éste. 

Las casas de Cluny, permaneciendo directamente bajo la supervisión del abad de Cluny, autócrata de la orden, estaban regidas por priores, y no por abades. Los priores o jefes de priores, se reunían en Cluny una vez al año para tratar de los temas administrativos y exponer sus informes. Otras casas benedictinas, incluso las de fundación anterior a Cluny, tomaron como guía el sistema cluniacense. Cuando en 1016 el papa Benedicto VIII decretó que los privilegios de Cluny se extendieran a sus casas subordinadas, el resto de las comunidades benedictinas se sintieron si cabe aún más motivadas para seguir el modelo.
El rápido crecimiento de la comunidad de Cluny necesitaba edificios cada vez mayores. Las construcciones de Cluny afectaron profundamente a las prácticas arquitectónicas en el occidente europeo desde el siglo X al XII. Las tres iglesias sucesivas son llamadas convencionalmente Cluny I, Cluny II y Cluny III. Al construir la tercera y definitiva iglesia de Cluny, el monasterio consiguió también el mayor edificio de Europa antes de la reconstrucción de la Basílica de San Pedro en Roma en el siglo XVI. La construcción de Cluny II, entre 955 y 981se inició tras las destructivas incursiones húngaras de 953, que dieron lugar a la tendencia a construir bóvedas de piedra en las iglesias.
La crisis de la Orden de Cluny llega en las primeras décadas del siglo XII. Las razones del declive de la Orden en estos años se puede resumir en: la excesiva rigidez de su propia estructura que impedía la más mínima flexibilidad entre las distintas casas, paralizando así a toda la orden. La Incorporación masiva de nobles sin vocación para beneficiarse de los privilegios y comodidades de la vida monástica. Ello llevó a una progresiva relajación de costumbres. Y el nacimiento de las nuevas órdenes, como la del Císter.
La abadía fue saqueada y destruida en su mayor parte por revolucionarios en 1790. Hoy, sólo una pequeña parte del conjunto arquitectónico original sobrevive. Se trata del brazo sur del transepto mayor con la torre, a la que se conoce como "del agua bendita".
Reconstrucción virtual del monasterio:

martes, 23 de noviembre de 2010

Halushky, el plato nacional eslovaco.


La comida en Eslovaquia es variada y muy distinta a la comida española. El plato nacional eslovaco son los Bryndzové Halušky, fideos frescos (se parecen a los ñoquis italianos) de harina mezclada con huevos y patatas cocidas cubiertos con queso de oveja y con bacon frito.

La “bryndza” es un queso de oveja tradicional eslovaco, su sabor es intenso. La “bryndza” tradicional se produce en las “Koliba” que son las cabañas en las montañas donde habitan los pastores de ovejas.

Los “Bryndzové Halušky” resumiendo son ñoquis con queso de oveja y una pizca de tocino frito. Los bryndzove halušky se comen con žinčica que es una leche agria también típica de los pastores eslovacos.

Yo he probado este plato en dos ocasiones. La primera cuando vivía en Francia, dónde una amiga eslovaca nos invitó a probarlo en su casa, preparados por ella misma.

La segunda vez fue en Bratislava, capital de Eslovaquia, dónde fui con una amiga. Allí decidimos probarlos de nuevo en un restaurante típico.


















A continuación podéis ver la receta.


Cosas que necesitarás: Col. Cebolla. Mantequilla. Patatas. Fideos de huevo. Ajo. Sal. Pimienta. Cacerola. Una sartén grande

Realización:

1

Triturar una cabeza grande de repollo.

2

Hacer dados 1 cebolla grande.

3

Agregar el repollo picado y la cebolla a 1 / 2 taza de mantequilla y freír hasta que el repollo esté casi transparente.

4

Preparar las papas y fideos. Pelar y cortar 6 papas medianas y cocer durante 20 a 30 minutos o hasta que fácilmente se pueden cortar con un tenedor. Mientras tanto hervir en una cacerola los fideos de huevo durante al menos 10 a 15 minutos o hasta que estén hechos.

5

Escurrir las patatas y los fideos y añadirlos a la col, la cebolla y la mantequilla.

6

Sazone el plato con ajo, sal, y pimienta al gusto y cocine a fuego lento durante otros 5 a 10 minutos para permitir que los sabores se mezclen.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Zúrich (Suiza)



Zúrich es la mayor ciudad de Suiza, con una población de 376.815 habitantes en 2007 y un área metropolitana de 1.007.972 de habitantes. Es la capital del cantón de Zúrich y se encuentra ubicada en la llanura central de Suiza y próxima a los Alpes. Es el motor financiero y centro cultural del país, siendo además una ciudad galardonada con el título de ciudad con mayor calidad de vida en el mundo por dos ocasiones consecutivas (2006-2008).

Los primeros asentamientos en la ciudad se remontan hasta el año 15 a. C., con la fundación de la aduana romana Turicum, y en el siglo X adquirió el estatus de ciudad. Rodeando al pequeño casco antiguo se disponen los Kreise (distritos) de Zúrich, ordenados según el sentido de las agujas del reloj.

Durante la Edad Media se convirtió cada vez más en un centro económico, cultural y religioso. A lo largo del siglo XIII la ciudad consiguió acaparar siempre más poderes de autogobierno a pesar de pertenecer al Sacro Imperio Romano Germano.

En el año 1351 ingresó en la Confederación Suiza donde pronto logró establecerse como socio líder junto con Berna y Lucerna.

Zúrich siempre estuvo en la vanguardia de nuevos desarrollos: lideró las fuerzas protestantes en la Reforma en el siglo XVI, sus políticos liberales protagonizaron un papel clave en el establecimiento del Estado federal moderno en 1848, y sus empresarios fueron la piedra angular de la revolución industrial en Suiza en el siglo XIX.

La ciudad moderna sirve de contraste con la histórica, gracias a los numerosos y vanguardistas bancos, tiendas de lujo y modernos bares y cafés. Uno de los símbolos de la ciudad es el lago de Zúrich.

Pero Zúrich no es sólo la ciudad de los bancos, también es una meca cultural. Sobre todo en los siglos XIX y XX se han establecido muchos escritores, artistas y compositores renombrados en Zúrich. El movimiento dadaísta nació en el Gabinete Voltaire de Zúrich en 1916. Hoy puede presumir de tener muchos museos, teatros y salas de concierto, pero también unos 500 bares, clubes nocturnos y discotecas. Su Bahnhofstrasse es una de las calles comerciales más conocidas en Suiza.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Estoril (Portugal)


Estoril es una ciudad de vacaciones conocida durante largo tiempo por atraer a la realeza.

Se encuentra a menos de 32 kms al oeste de Lisboa y es probablemente más conocida por su casino. Es uno de los más grandes de Europa y sirvió de inspiración para el primero de los libros de James Bond de Ian Fleming, "Casino Royale."

Fue lugar de residencia de Don Juan de Borbón y de su familia, así como lugar de exilio del militar y regente húngaro Miklós Horthy, del rey Humberto II de Italia y de Carlos II de Rumania.

También es famosa por su autódromo, donde desde 1984 hasta hasta 1996 se disputaron pruebas del campeonato de Fórmula 1, y donde se corre la fecha portuguesa del Campeonato Mundial de Motociclismo desde 2000. Estoril también es sede del Torneo de Estoril de tenis, que forma parte de los ATP International Series.

Los templados inviernos y los cálidos y soleados veranos de Estoril la convierten en una perfecta ciudad de playa, una de las mejores; Praia do Tamariz está justo al lado del casino.

Estoril se ha vuelto tan famosa que la costa local ahora se llama Costa do Estoril.