martes, 25 de mayo de 2010

Potsdam (Alemania)



La “perla” de Brandemburgo sólo queda a 30km. al suroeste de Berlín y representa uno de los paisajes culturales más bonitos de Alemania. 


Durante un periodo de más de 300 años, los mejores artistas embellecieron bajo la orden de los soberanos de la dinastía Hohenzollern sus residencias con maravillosos parques y jardines. Debido a eso, Potsdam fue nombrado patrimonio de la humanidad (natural y cultural) por la UNESCO en 1990.

Potsdam es hoy una ciudad con unos 150.000 habitantes y la capital de Estado Federal de Brandemburgo. Lo más conocido de la ciudad es el refugio privado de Federico II; “Sanssouci un palacio de verano, construido en 1745 sobre un viñedo. El palacio, es una pequeña joya de la época Rococó al igual que el palacio destinado para sus huéspedes “Las Nuevas Cámaras que se encuentran justo al lado Oeste de Sanssouci.

Escondido en el follaje del parque, a unos 2 km. hacia el oeste se encuentra el “Nuevo Palacio”. 



Es un edificio grandioso del siglo XVIII, destinado a las visitas de estado y el alojamiento de los parientes de Federico II en los meses de primavera-verano. Cerca del parque Sanssouci también encontramos el palacio de verano Orangerie” un pintoresco invernadero-palacete.



Otra curiosidad digna de ver y que persigue el mismo estilo italiano es una hacienda, a unos 8 minutos a pie de la entrada principal de Sanssouci: La Krongut Bornstedt, edificada entre 1799-1867, fue habitada y administrada por los príncipes herederos Federico Guillermo de Prusia y su esposa, la princesa Victoria, primogénita de la reina Victoria de Inglaterra e Irlanda.

También es interesante el Barrio Holandés, un conjunto de edificios que es único en Europa, con alrededor de 150 casas edificadas con ladrillos rojo al estilo holandés.

ALGUNOS RECUERDOS

La gran cantidad de palacios que había en el bosque, la soledad de aquel lugar, la belleza de los edificios, los jardines, las fuentes y estatuas, la iglesia junto a un lago, el claustro de esa iglesia, el pueblo...





domingo, 16 de mayo de 2010

Praga


A unos 300 kilómetros de Viena, 400 de Berlín, 1.000 de París y 2.300 de Madrid se halla Praga, una ciudad que conserva un notable sabor artístico e histórico.


La urbe tiene algo más de un millón de habitantes y es la capital de la república Checa. El núcleo principal de la ciudad de Praga está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992.

En arranque vital de la ciudad está en el año 870, cuando se fundó el Castillo de Praga. En el siglo X se creó otro en la margen opuesta del río Moldava: el castillo de Vysehrad.

Su calidad histórica y monumental sirvió para que en el año 2000, la ciudad fuera incluida entre las capitales europeas de la cultura.

La iglesia de nuestra señora del Týn se encuentra en la plaza mayor de la antigua ciudad de Praga. Es de inspiración gótica, pero tiene un interior baroco, y sus campanas miden más de 80 metros de alto. Fue construida en el sitio de otro lugar de culto, al sigo XII.
La consagraron en el año 1385, durante una ceremonia tumultuosa, durante la cual también fueron matados y sacrificados unos cuantos heréticos.


Es el símbolo de Praga, con el Puente Carlos. Los jesuitas la han convertido y le han agregado las campanas y una estatua de la virgen maría enorme.
La vista sobre la iglesia se tiene que hacer desde otro edificio alto si es posible, porque su fachada está escondida por los edificios de la plaza mayor. Las dos torres asimétricas, representan la dualidad entre el lado femenino y el lado masculino del universo.

 El río Vltava –Moldava- divide y organiza en dos partes a la ciudad. Avanza en meandros, suavemente, antes de desembocar en el Elba.

En sus casi 30 kilómetros de recorrido por la ciudad está cruzado por 18 puentes y forma diversas islas. Su anchura máxima es de unos 330 metros.

Desde el siglo XVIII Praga compone cuatro barrios de acusada personalidad: A un lado del río está la zona del castillo de Praga y Hradcany junto con Malá Strana; al otro se alzan la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva.

Esta ciudad no sólo tiene un indudable atractivo artístico que la hace merecedora de varios de días de estancia, sino que también está en un territorio tan hermoso como lo es la región de Bohemia, con notables castillos y poblados llenos de encanto.

El Reloj Astronómico de Praga es un reloj astronómico medieval que se encuentra en la pared sur del ayuntamiento de la Ciudad Vieja de Praga, y es una popular atracción turística. Es uno de los numerosos relojes astronómicos que se construyeron en los siglos XIV y XV.


Según la leyenda escrita por Alois Jirásek el mecanismo del reloj astronómico fue construido por el maestro Hanuš (cuyo verdadero nombre era Jan Růže) y por su ayudante Jakub Čech en 1490. Los ediles cegaron al maestro Hanus para que no pudiera construirse una copia del reloj. Čech vengó a su maestro introduciendo una mano en el mecanismo, atascándolo e inutilizándolo, a costa de quedar a su vez manco.


La parte más antigua del Reloj es el mecanismo del cuadrante astronómico que data de 1410, cuando fue construido por el relojero Nicolás de Kadan y por Jan Šindel profesor de matemáticas y astronomía de la Universidad Carolina de Praga.


Sucesivamente, alrededor de 1490, fueron añadidos el calendario y las esculturas góticas que decoran la fachada. En el siglo XVII se añadieron las estatuas móviles de los laterales del cuadrante astronómico. Las estatuas en madera de los apóstoles fueron añadidas durante la reparación de 1865-1866.


El Reloj sufrió fuertes daños los días 7 y 8 de mayo de 1945, horas antes de la capitulación alemana en Praga, que fue forzada por el avance del Ejército Rojo. Los soldados alemanes dirigieron sus ataques de vehículos blindados y de antiaéreos a la Vieja Ciudad de Praga en un esfuerzo por silenciar la iniciativa provocadora de la radio por parte de la resistencia checa iniciada el 5 de mayo. El ayuntamiento y los edificios cercanos fueron incendiados junto a las esculturas de madera del Reloj y la esfera del calendario de Josef Mánes. Se reparó la maquinaria, y los Apóstoles de madera fueron restaurados por Vojtěch Sucharda un famoso constructor de marionetas. El reloj volvió a funcionar a partir de 1948. 



RECUERDOS DE ESTE VIAJE


Llegar a la estación de tren, salir del metro y ver la ciudad, el albergue, el río, la ciudad de noche, asombrarse en cada esquina de los preciosos edificios, el tour por la ciudad, el cansancio tras subir al castillo, los dulces típicos, el mercadillo en la plaza, el reloj...


Estatua a Franz Kafka

Puente de Carlos

El castillo de Praga






lunes, 10 de mayo de 2010

Berlín


Berlín, en comparación con otras ciudades europeas, tiene una historia joven, con apenas 800 años de vida, pero única.
Después del terror de la dictadura nazi y al terminar la Segunda Guerra Mundial la ciudad quedó reducida a escombros. El 13 de agosto de 1961 comienza a construirse el muro de Berlín, que dividió la ciudad y separó a sus habitantes. Los berlineses celebraron la caída del muro el 9 de noviembre de 1989. Desde entonces, aunque Berlín ha sufrido muchos cambios, entre ellos volver a ser la capital de Alemania, la ciudad no para de evolucionar.
En los museos de Berlín se exponen tesoros únicos tanto de la época clásica como del arte contemporáneo, desde Nefertiti hasta Beuys. Los museos de la Isla de los museos (Museumsinsel) invitan a sus visitantes a admirar sus fascinantes colecciones de la misma forma que lo hacen el espectacular edificio de la "Hamburger Bahnhof" y el Museo Judío (Jüdisches Museum). Grandes maestros de la arquitectura como Schinkel y Knobelsdorff han definido la imagen histórica de la ciudad con su clasicismo prusiano, mientras que arquitectos contemporáneos como Daniel Libeskind y Renzo Piano apuestan por el nuevo Berlín. 
Los escenarios de Berlín ofrecen un rico programa de carácter internacional. En los grandes teatros, salas de conciertos y palacios de la ópera se puede disfrutar de un repertorio clásico del más alto nivel, mientras que en los innumerables teatros alternativos se representan espectáculos vanguardistas y experimentales.

Si hay un monumento emblemático, que muestra el orgullo y el drama de esta ciudad, ese es la Puerta de Brandenburgo.


Tras la derrota y la división de Alemania se convirtió en el símbolo de dicha división, como parte integrante del famoso Muro que separaba las dos ciudades. Hoy en día la Puerta Brandenburgo se ha transformado en el símbolo de la unificación y de la libertad de Alemania y lugar turístico de referencia en los viajes a Berlín.

Está situada justo delante de la Pariser Plazt, al final de la avenida Unter den Linden, y marca el comienzo del magnifico parque Tiergarten y de la gran avenida del 17 de junio. Sus alrededores están siempre llenos de gente y de bullicio, por lo que resulta interesante acercarse a visitarla dando un paseo por la avenida donde se encuentra situada.


La puerta, que es el escenario de sucesos tan trascendentales como el nacimiento del Tercer Reich de Hitler y la ocupación rusa de 1945, es un arco del triunfo que fue construido en 1789 inspirándose en la puerta de acceso a la Acrópolis de Atenas. Se articula sobre seis columnas estriadas que son de estilo dórico y que delimitan cinco zonas de paso, con una central que es la más ancha. Está coronada por la Cuádriga, escultura de bronce de cinco metros y medio de altura, que representa a la diosa Eirene en un carro tirado por cuatro caballos.


El Monumento al Holocausto fue finalizado en el año 2005 y ubicado cerca de la Puerta de Brandemburgo. En palabras de su arquitecto "forma parte del proceso de superación de la culpa". Su autor es Peter Eisenman, y fue diseñado como homenaje y recuerdo al pueblo judío, que sufrió la persecución y la matanza por parte de los nazis. 

Son cerca de 3000 bloques rectangulares que impresionan, entre los que se puede caminar por los pasillos, que en ocasiones se van inclinando.
Debajo del monumento hay un centro de información subterráneo, que muestra la historia de las víctimas y las atrocidades que vivieron.

Los amantes de los platos sustanciosos disfrutarán con la cocina rústica de Berlín y los numerosos restaurantes de la ciudad harán las delicias de cualquier paladar: templos exclusivos del gourmet, restaurantes de cualquier nacionalidad y acogedores cafés invitan a degustar sus especialidades. 


La legendaria vida nocturna de Berlín comienza en los nuevos "Cocktailbars", "Lounges" y "After-Work-Clubs", para después terminar en las discotecas o clubs nocturnos hasta que salgan los primeros rayos de sol. 


Existen muchos lugares en Berlín para ir de compras: la mundialmente famosa "Kurfürstendamm", el gran almacén más famoso del oeste "KaDeWe", la elegante "Friedrichstraße" con sus boutiques exclusivas, así como las nuevas galerías "Arkaden" en Potsdamer Platz.


En las numerosas tiendas pequeñas podrá encontrar además artículos de ocasión, moda original y pequeños objetos de valor. Para deseos más extravagantes sólo tiene que dirigirse a los múltiples mercadillos. 




RECUERDOS

El aeropuerto, la compañía de mi amiga, el albergue, la amabilidad de la gente, la increíble historia de la ciudad, la lluvia, la sensación de estar en un sitio moderno a la fuerza (muchos edificios están reconstruidos tras la guerra), la comida...


Único edificio que queda de la época comunista.

El muro

Teatro de Berlín

Iglesia de la cúpula verde, conocida como "la taza boca abajo"

Estatua a la madre del soldado muerto

jueves, 6 de mayo de 2010

Pisa (Italia)


El Arno, el mismo río que discurre bajo en Ponte Vecchio de Florencia, es el que fecunda la llanura sobre la que se asienta Pisa y que divide a la ciudad en dos partes.

Es Pisa un lugar apacible, de edificios de escaso porte, que conserva un aire señorial y una serie de elementos artísticos que testimonian su pasado esplendor, cuando era una ciudad marinera que tenía notable peso en el Mediterráneo.

Vencida por sus ciudades competidoras y alejada progresivamente de la franja litoral (en esto se asemeja también al caso de Brujas, en Bélgica) Pisa acabaría cayendo en poder de Florencia.

Hoy la ciudad tiene un notable atractivo turístico, que para muchos es excesivamente superficial, porque hay un turismo “de parque temático” que se entretiene en la plaza dei Mirácoli, ante la famosa Torre Inclinada, sin ver que Pisa es mucho más.

Es interesante la ciudad como foco de un estilo románico que se extendió por toda la Toscana.

Tiene el estilo pisano un aire influenciado por los estilos lombardo y árabe. Su manifestación más clara está en las fachadas de las iglesias, dotadas de una rítmica profusión de los relieves, con esas magníficas arquerías ciegas que otorgan a los edificios un aire de especial ligereza.

Sobre gráciles columnillas se asientan los arcos de medio punto, en una sucesión tanto en lo longitudinal como en la altura. Se consiguen así unos magníficos juegos de luz, realzados con la profusión en la utilización del mármol, a veces de distintos tonos. Este estilo, tuvo su máximo apogeo en torno al siglo XIII.

La famosa torre se terminó de construir en el 1350, casi dos siglos después de su inicio. El fondo aluvial sobre el que se construía fue el causante de un desplazamiento de tierras que se apreció inicialmente cuando estaba recién hecho el primer piso.

BUENOS RECUERDOS DE ESTE VIAJE

El tren, la pizza, la ciudad, los monumentos, la cola de japoneses para hacerse la típica foto sosteniendo la torre, la cantidad de gente que había en la calle por la noche, el césped de la catedral de noche, el carro, el portal, el aeropuerto por la mañana...


domingo, 2 de mayo de 2010

Oslo



Oslo es la ciudad más grande de Noruega, y ha sido la capital oficial del país desde 1814. Es la sede del Gobierno y del Parlamento. Al final de la avenida principal, Karl Johans gate, se encuentra El Palacio Real

El gran exponente en artes plásticas en Oslo es Edvard Munch. Sus obras pueden ser admiradas en el Museo de Munch y en la Galería Nacional. En el centro hay magníficos museos, tanto de arte clásico como de arte conteporáneo, y muchos de ellos son de entrada gratuita. En Oslo existen además pequeñas galerías realmente fascinantes, tanto en el centro como en los alrededores. 

Pero no hace falta visitar museos para contemplar arte en Oslo. El parque de esculturas Vigeland, con sus 212 esculturas de Gustav Vigeland es el parque temático más visitado de la ciudad. Un tesoro menos conocido es el gran mural del Edificio del Gobierno, diseñado por Pablo Picasso y ejecutado por el noruego Carl Nesjar.

La capital cuenta con una serie de edificios monumentales impresionante. La fortaleza medieval de Akershus está magníficamente emplazada con vistas sobre el Fiordo de Oslo y a lo largo de la avenida principal, Karl Johans gate, nos encontramos con edificios institucionales tales como la Universidad, el Teatro Nacional, el Parlamento y el Palacio Real. 
La Ópera de Oslo levantada frente al fiordo de Oslo, es el centro de artes escénicas más importante de Noruega.

Se inauguró en el 2008 y fue diseñada por el estudio de arquitectura noruego Snøhetta, autor de otros proyectos como la embajada noruega en Berlín y la Bibliotheca Alexandrina en Alejandría, Egipto.
Inspirado en un témpano emergiendo del mar, está íntegramente revestido en mármol blanco y cristal con paneles solares.
El auditorio principal tiene capacidad para 1.350 espectadores, su araña de 7 metros de diámetro, pesa 8 toneladas y tiene más de 8.000 diodos luminosos y 5.800 elementos de cristal y vidrio. El escenario tiene 16 metros de ancho por 40 metros de profundidad.

El segundo auditorio tiene capacidad para 400, el complejo alberga 1100 salas y costó un total de 528 millones de euros.
El edificio ganó el Festival Mundial de Arquitectura en Barcelona en 2008.
Oslo es una ciudad en continua evolución. En Bjørvika, la ciudad se ha hecho con una nueva atracción: el nuevo edificio de la ópera, diseñado por el equipo de arquitectos de Snøhetta.

RECUERDOS DE ESTE VIAJE

El ver las islas de cerca según se iba acercando el avión, la ciudad, la isla de los museos, la vida nocturna, los perritos calientes, el barrio indio, las cervezas a 6 euros, la corona de princesa, el mar, la exposición sobre Japón en el ayuntamiento, las vistas desde la ópera, el albergue, la leche sin pasteurizar, los barcos...

sábado, 1 de mayo de 2010

El Vaticano



Si bien es cierto que el Vaticano se encuentra dentro de Roma, este es un estado soberano e independiente.

El Vaticano, conocido también como la Santa Sede, tiene solo 0,44 kilómetros cuadrados de superficie y una población menor de 1000 habitantes, lo que hace de este pequeño estado independiente el país más pequeño del mundo.

La Santa Sede bien vale la pena ser visitada, aún cuando uno no sea católico o esté en desacuerdo con dicha religión. La cantidad de arte concentrada en el Vaticano hace que el Louvre de París parezca una pequeña galería privada. Dejarse sorprender no es muy difícil con obras maestras hechas por grandes personajes de la historia como Miguel Ángel o Botticelli.

Como el Vaticano es un país independiente, este cuenta con su propio servicio postal, mismo que es considerado generalmente más eficiente y rápido que el de Roma y toda Italia. Si envías una postal desde el Vaticano, el destinatario la recibirá con un curioso sello de la Santa Sede.
El Vaticano se encuentra en el Centro Histórico de Roma y está rodeado enteramente por la ciudad. Los visitantes entran al Vaticano por la Plaza de San Pedro. Justo al este del Vaticano se encuenta el Castel Sant'Angelo, mismo que puedes visitar aprovechando tu visita al Vaticano. 


Los Museos del Vaticano son el complejo de museos más grande del mundo con sus más de 1400 habitaciones. El museo incluye las galerías con más de 3.000 años de arte, la Capilla Sixtina, y partes del palacio papal. En el museo hay una cantidad sorprendente de arte, incluyendo una habitación con obras de Rafael. La Pinacoteca Vaticana es probablemente la mejor galería de Roma con montones de obras renacentistas. Una de las salas más interesantes e impresionantes es la Sala de los Mapas, que contiene murales de viejos mapas de los territorios papales. 




RECUERDOS

La entrada a la plaza, el detector de metales, los museos, las esculturas del interior de la Basílica, la Posta Vaticana...